|

CRUZADA CONTRA LAS PALOMAS Dar de comer a las palomas no está sancionado por la normativa municipal de Barcelona, aunque sí ensuciar la vía pública con multas que van de 300 a 600 euros, algo que hacen habitualmente los ciudadanos que alimentan en calles y plazas a estas aves que deterioran espacios y edificios y tienen el riesgo de transmisión de enfermedades. Por eso, la Agencia de Salud Pública de Barcelona reclama la colaboración de los ciudadanos para controlar y disminuir la población de estos animales. La colonia de palomas ha pasado de 180.000 ejemplares en 1991 a 256.000 en el 2008, y alcanza los 6.000 animales por kilómetro cuadrado en los distritos de Ciutat Vella y Eixample, zonas que presentan las densidades más altas de Europa, cuando lo asumible serían 500 por kilómetro cuadrado. Puedes consultar más noticias en Actualidad Informativa
|